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EL TESTAMENTO COMO INSTRUMENTO DE PLANIFICACIÓN FISCAL

PLANIFICACIÓN FISCAL DE LA SUCESIÓN EN ARAGÓN. PARTE II

En este segundo artículo relativo a las ventajas de la “Planificación fiscal de la sucesión en Aragón”, vamos a profundizar en el Testamento como un instrumento para la planificación fiscal de la herencia.

El testamento como instrumento para ordenar la sucesión en el plano civil.

En Aragón, además del pacto sucesorio y la fiducia, existe el testamento como instrumento para ordenar el destino de los bienes, derechos y obligaciones para después de la muerte. De este modo, se convierte en una fórmula jurídica válida con la que el causante puede decidir a quién van sus bienes y las condiciones, en caso de que las haya.

De no hacerlo, se abre la sucesión intestada de manera que es la Ley la que establece el orden de los llamados a la sucesión; aunque, puede ocurrir, que los criterios establecidos en la Ley no coincidan con la que fuera la voluntad del fallecido. De ahí la importancia de otorgar testamento, para asegurar que los bienes vayan a quien tú deseas.

Pero es que, además, el testamento es una herramienta muy útil para la ordenación del patrimonio de cara a prever y reducir al máximo las posibles cargas fiscales de los futuros sucesores. Vamos a verlo.

El testamento como instrumento para ordenar la sucesión en el plano fiscal.

Efectivamente, aunque cada caso es único, con el asesoramiento de profesionales, se puede llevar a cabo una correcta planificación fiscal de manera que, teniendo en cuenta aspectos como las circunstancias de cada uno de los sucesores (como su grado de parentesco con el causante o su patrimonio), se les reduzca en la medida de lo posible las cargas fiscales en el momento de heredar. Y es que, son muchos los casos en los que los llamados a suceder han tenido que renunciar a la herencia por no poder hacer frente a las cargas tributarias.

Pero… ¿qué se puede hacer?

Como ya hemos dicho, cada herencia tiene sus características que la hacen única, pero, grosso modo, con el testamento podemos:

  • Evitar que se formen comunidades de bienes al heredar proindiviso.

Por ejemplo, cuando se asigna un inmueble a varios sucesores, obligas a todas las partes a tener que ponerse de acuerdo para su administración, división y venta. Además de que pueden surgir problemas derivados de excesos de adjudicación en el momento de la partición.

  • Asignar a cada heredero los bienes respecto de los cuales pueden tener beneficios fiscales, evitando así excesos de tributación. Esto se podría hacer mediante legados.

Atendiendo al grado de parentesco, por ejemplo, existen unas exenciones para la herencia de la vivienda habitual.

  • Garantizar el usufructo viudal o, en su caso, asignar al cónyuge viudo determinados bienes (o dinero) para evitar situaciones de distribución de usufructo y nuda propiedad.

Éstos son solo algunos ejemplos de lo que se puede evitar con una buena planificación fiscal. De este modo, el testamento se erige como un instrumento muy interesante, no solo para reflejar tus últimas voluntades, sino también para evitar problemas de liquidez a tus sucesores a la hora de asumir la herencia y hacer frente a las deudas y al pago de impuestos.

Recuerda, para realizar una buena planificación fiscal es necesario acudir a un profesional especializado en asesoramiento tributario y civil, para que ordene tu sucesión dentro de los cauces de la legalidad, y de tal forma que no suponga una carga excesiva para tus herederos.

INSTITUCIÓN A FAVOR DE CONTRATANTE

Los pactos sucesorios son una fórmula alternativa al testamento para ordenar la sucesión en Aragón, y hoy vamos a profundizar en una de sus modalidades: la institución a favor de contratante.

Qué es.

Esta institución se caracteriza por ser una disposición a causa de muerte, unilateral e irrevocable. El instituyente dispone de su herencia a favor de otra persona (el contratante o instituido). Si éste la acepta, una vez fallezca el instituyente, el instituido heredero o legatario no podrá repudiar la herencia o renunciar al legado.

Origen.

Su origen se encuentra en la costumbre tradicional del Alto Aragón en relación a la Casa aragonesa. La sucesión paccionada era útil para asegurar que la Casa iba a pervivir en generaciones sucesivas, sin dividirse entre varios hijos, de manera que mediante esta relación contractual se nombraba heredero a uno de los hijos pero con una serie de obligaciones. Obligaciones que iban desde la  convivencia en la casa a la asistencia del resto de hijos no herederos mientras trabajasen para la casa.

Regulación.

La institución a favor de contratante se encuentra regulada en los artículos 385 y ss. del Decreto Legislativo 1/2011, de 22 de marzo, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba, con el título de «Código del Derecho Foral de Aragón», el Texto Refundido de las Leyes civiles aragonesas.

Clases.

El Código del Derecho Foral de Aragón (CDFA) dentro de la institución a favor de contratante distingue entre:

  • Institución de presente: en la cual hay una transmisión actual de bienes.
  • Institución para después de los días: en la cual no hay transmisión de bienes.

Asimismo, el Código señala que “no disponiéndose claramente lo contrario, se entenderá que la institución es para después de los días”. Es decir, que si no se dice expresamente que estamos ante una institución a favor de contratante de presente, se entiende que es para después de los días.

Vamos a desarrollarlas.

INSTITUCIÓN DE PRESENTE.

El instituido adquiere todos los bienes y derechos de los que es titular el instituyente en el momento del otorgamiento del pacto sucesorio, salvo aquellos bienes que éste se hubiera reservado y/o aquellos que sean intransmisibles o queden excluidos.

Además, si el instituido fallece antes que el instituyente, el CDFA prevé que transmitirá a sus descendientes los bienes, derechos y obligaciones derivados del pacto. Pero, en el caso de que el instituido no tuviera descendientes, los bienes que aún subsistieran en su patrimonio revertirían al instituyente.

En cuanto a los efectos del pacto de presente antes de que fallezca el instituyente:

  • El pacto sucesorio de presente vincula a las dos partes si el instituido lo acepta. En consecuencia, se transmiten los bienes y derechos al instituido. Y el instituyente pierde su titularidad.
  • Por otro lado, aceptado el pacto, se revocan las disposiciones testamentarias anteriores (si las hubiera) y se anulan las que se otorguen con posterioridad si contradicen la institución.
  • En cuanto a las deudas, también dejan de ser del instituyente y pasan a ser del instituido. Por ello, en el caso de concurrir acreedores del instituido con los del instituyente, el CDFA prevé que los acreedores por deudas contraídas por el instituyente con anterioridad al pacto sucesorio tienen preferencia respecto de los acreedores del instituido.

Por último, en lo que respecta a los efectos del pacto de presente una vez ha fallecido el instituyente:

Se abre la sucesión igual que si fuera una sucesión testamentaria, con la salvedad de que el instituido no tiene que aceptar la herencia y tampoco puede repudiarla (renunciar a ella).

 

INSTITUCIÓN PARA DESPUÉS DE LOS DÍAS.

En este supuesto, la adquisición de los bienes por el instituido solo se produce una vez fallecido el instituyente. A grosso modo, mediante este pacto lo que se hace es nombrar al instituido heredero o legatario en un contrato irrevocable.

Y si el instituido fallece antes que el instituyente, puede disponer su posición de heredero contractual a favor de sus descendientes, salvo que se disponga otra cosa en el pacto sucesorio.

En cuanto a los efectos del pacto para después de los días antes de que fallezca el instituyente:

  • El pacto sucesorio para después de los días vincula a las dos partes si el instituido lo acepta, pero de un modo diferente al caso anterior. En este supuesto, los bienes y derechos solo se transmiten al instituido una vez haya fallecido el instituyente y se produzca la apertura de su sucesión. Hasta entonces, el instituyente sigue siendo el titular de los bienes. Como consecuencia, podría disponer de ellos a título oneroso (ej. venderlos) si quisiera, pero no a título gratuito (ej. donarlos), porque para ello necesitaría el consentimiento del instituido.
  • Por otro lado, al igual que en el pacto de presente, aceptado el pacto para después de los días se revocan las disposiciones testamentarias anteriores (si las hubiera) y se anulan las que se otorguen con posterioridad si contradicen la institución.
  • En lo que respecta a la responsabilidad por las deudas, como no hay una transmisión de bienes, éstos siguen respondiendo de las deudas que contraiga el instituyente.

Para concluir, simplemente decir que los efectos del pacto para después de los días una vez haya fallecido el instituyente son los mismos que en el pacto de presente.

Y recuerda, en Reclamar Online & Asociados nuestro equipo de abogados le asesorará y orientará en el proceso de ordenación de su herencia desde el principio hasta el final para que sea válido y se adapte a su voluntad, ya elija la fórmula del testamento o la del pacto sucesorio.

 

FUENTE

Identidad Aragonesa.

Jesús Delgado Echeverría et al. “Manual de Derecho Civil Aragonés. Conforme al Código del Derecho Foral de Aragón”. 4ª Edición. Ed. El Justicia de Aragón (pp. 549-565).

 

 

LA FIDUCIA SUCESORIA ARAGONESA

Continuamos hablando en el blog sobre una de las instituciones más importantes del Derecho Foral Aragonés: la Fiducia Sucesoria (arts. 439-463 CDFA).

¿Qué es la fiducia?

Es una figura de nuestro derecho foral que faculta a todo aragonés con capacidad de testar (comitente) para designar a una persona de su confianza (fiduciario) que ordene libremente el destino de sus bienes para después de su muerte.

No obstante, en caso de existir descendientes, el fiduciario debe ordenar la sucesión a favor de alguno o de todos ellos, salvo disposición en contrario del causante; y, en caso de que el comitente haya dado instrucciones sobre cómo quiere que se ejecute la fiducia, éstas serán vinculantes.

La fiducia es un cargo voluntario, de carácter personalísimo, gratuito (salvo que el causante haya previsto que sea retribuido) e irrevocable.

¿Cuál es la utilidad de la fiducia?

La fiducia sirve para elegir con seguridad al único sucesor, especialmente en aquellos casos en los que no se quiere dividir el patrimonio de la herencia. Es decir, al fallecer el comitente la herencia se mantiene en suspensión, a la espera de ser distribuida en un momento posterior evitando la división patrimonial.

¿Quiénes pueden ser fiduciarios?

El Código del Derecho Foral de Aragón no exige que haya parentesco, por lo que el comitente puede nombrar a cualquier persona de su confianza como fiduciario. Normalmente, suele pactarse entre cónyuges, como fiduciarios uno del otro, mediante testamento mancomunado. En ese caso, su  nombramiento se entiende hecho de por vida. Sin embargo, en el resto de casos (cuando el fiduciario no es el cónyuge), se deberá ejecutar la fiducia en el plazo de tres años.

¿Qué tipos de fiducia existen?

Existen dos tipos de fiducia sucesoria:

  • Fiducia individual: cuando solo se nombra un fiduciario.
  • Fiducia colectiva: cuando el comitente nombra más de un fiduciario. Además, en el caso de que solo existan descendientes comunes, el cónyuge también formará parte de esta fiducia colectiva.

¿Cómo debe el comitente nombrar a su/s fiduciario/s?

La designación de fiduciario y las instrucciones del comitente, si las hay, deberán constar necesariamente en testamento o escritura pública.

¿Puede el comitente revocar el nombramiento de fiduciario?

Sí puede, ya que la fiducia es una figura basada en la confianza, sin la cual no se entiende que una persona pueda delegar en otra una decisión tan importante como es el destino de sus bienes para después de su muerte

Así, para revocar el nombramiento de fiduciario, deberá hacerlo en testamento o escritura pública.  Por otro lado, el nombramiento de un nuevo fiduciario producirá la revocación de los anteriormente designados, a no ser que resulte clara la voluntad del causante de que actúen conjunta o sucesivamente. Y, en caso de que se hubiera nombrado al cónyuge como fiduciario, dicho nombramiento quedaría sin efecto, por declaración judicial de nulidad del matrimonio, o iniciación de los trámites judiciales de divorcio o separación.

¿Qué ocurre desde que fallece el comitente hasta que el fiduciario decide cuál es el destino de sus bienes?

En ese periodo la herencia está pendiente de designación. El derecho foral aragonés regula quiénes se harán cargo de la administración de los bienes. Y, además, impone una serie de obligaciones tales como la de formalizar en escritura pública un inventario comprensivo de todos los bienes, derechos, cargas y obligaciones de la sucesión. También se establece que se pagarán a cargo de la herencia las deudas, primas de seguro, tributos y demás gastos.

Por otro lado, cuando le corresponda la administración de la herencia al cónyuge viudo, éste podrá vender los bienes y derechos sujetos a fiducia, siempre que lo que obtenga, se destine a atender el pago de obligaciones y deudas de la herencia o a adquirir nuevos bienes que sustituyan a los anteriores. Pero, cuando existan parientes con derecho a legítima (por ejemplo, hijos, nietos, biznietos), necesitará de su autorización para dicha venta o enajenación.

¿Cómo se ejecuta la fiducia?

Llegado el momento, el fiduciario debe decidir el destino de la herencia del comitente mediante un acto inter vivos formalizado en una escritura pública. No obstante, si el fiduciario es el cónyuge viudo, éste podrá hacerlo también vía testamento.

Además, en caso de tratarse de una fiducia colectiva, la decisión sobre el destino de los bienes deberá ser tomada por mayoría.

¿Se puede perder la condición de fiduciario?

Sí, además de las causas que el comitente establezca como causantes de la pérdida de la condición de fiduciario, el derecho aragonés también prevé que tal condición se pierde:

  • Por expirar el plazo establecido para su ejecución.
  • Por el fallecimiento del fiduciario o porque éste sea declarado ausente o fallecido, privado de la plena administración de sus bienes o incapacitado judicialmente.
  • Por renuncia del fiduciario.
  • Cuando el fiduciario sea el cónyuge viudo, si éste contrae nuevas nupcias o lleve vida marital de hecho.
  • Por incurrir el fiduciario en alguna de las causas legales de desheredación o indignidad para suceder.

 

FUENTE:

La Identidad de Aragón

 

LA LEGÍTIMA – CÓDIGO CIVIL

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Lo primero que debes saber es que en función de tu vecindad civil las reglas aplicables a esta institución serán diferentes, ya que en España coexisten varias legislaciones civiles que regulan esta materia, a saber, el Código Civil y las diferentes normativas forales. Aclarado esto, en el artículo de hoy vamos a ver la Legítima del Derecho Común (la del Código Civil).

¿Qué es la legítima?

La herencia está dividida en tres partes, cada una de las cuales constituye un tercio de la misma: i) la legítima; ii) el tercio de mejora; y iii) el tercio de libre disposición. Vamos a ver qué es esto de la legítima.

La legítima está definida en el Código Civil como la porción de bienes sobre la que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos. Es decir, es el tercio de la herencia sobre el que no puede decidir.

Además, está protegida en tanto en cuanto se establece que el testador no podrá privar a los herederos de su legítima (salvo en los casos de desheredación determinados por la ley). Y, tampoco, podrá imponer sobre ella gravamen, ni condición, ni sustitución de ninguna especie. Por lo tanto, es intocable.

¿Quiénes son los herederos forzosos?

Según la normativa estatal vigente, se consideran herederos forzosos:

  • Los hijos y descendientes.
  • A falta de hijos o descendientes, los padres y ascendientes.
  • El viudo o viuda.

¿Cómo se reparte la legítima?

Una vez se hayan determinado los bienes y derechos que constituyen la masa hereditaria, teniendo en cuenta las donaciones que en su momento realizara el causante, y se hayan deducido las cargas, procede la imputación de la legítima; cuya cuantía variará en función de los herederos que concurran a la herencia. Así, distinguimos:

La legítima de los hijos y descendientes: formada por dos tercios de la herencia correspondientes a la legítima y al tercio de mejora. Salvo que el causante dispusiera el tercio de mejora en favor de un legitimario, en cuyo caso la legítima solo estaría constituida por un tercio de la herencia.

La legítima de los padres y ascendientes: formada por la mitad del haber hereditario de los hijos y descendientes. A no ser que concurran a la herencia con el cónyuge viudo, en cuyo caso les corresponde un tercio del haber hereditario.

La legítima del cónyuge viudo: es un caso especial, porque el cónyuge viudo es siempre legitimario, pero la legítima varía en función de la concurrencia o no con descendientes o ascendientes:

  • Si concurre a la herencia con hijos o descendientes, tendrá derecho al usufructo del tercio destinado a mejora.
  • No existiendo descendientes, pero sí ascendientes, tendrá derecho al usufructo de la mitad de la herencia.
  • No existiendo descendientes ni ascendientes, tendrá derecho al usufructo de los dos tercios de la herencia.

¿Qué tipos de legítima existen?

En una primera clasificación, atendiendo a quiénes tienen derecho a ella, distinguimos la legítima individual y la legítima colectiva:

La legítima colectiva: la que se atribuye al grupo de legitimarios que corresponde. Por ejemplo, en el caso de que existan hijos o descendientes del causante, les corresponde la legitima de los hijos o descendientes, la cual es inalterable y está constituida por las dos terceras partes del haber hereditario.

La legítima individual: la que se atribuye a cada sujeto de la legitima colectiva. En el ejemplo, la que le corresponde a cada uno de los hijos o descendientes. En este caso sí varía y lo hará por dos causas:

  • Causas subjetivas: que el causante haya hecho uso del tercio de mejora en favor de uno de los legitimarios. Por lo que éste recibirá más que el resto.
  • Causas objetivas: que haya legitimarios de distinto grado de parentesco. Por ejemplo, el causante tenía dos hijos, pero uno ha premuerto dejándole dos nietos. En ese caso, la herencia se divide entre el número de hijos, y los nietos legitimarios se repartirán lo que le correspondía a su padre premuerto.

Y una segunda clasificación sería, atendiendo a si el causante ha hecho uso o no del tercio de mejora, entre legítima estricta y legítima larga.

La legítima estricta: es el mínimo legal que recibe cada legitimario y se obtiene dividiendo el tercio de legítima entre el número de legitimarios.

La legítima larga: en caso de que el causante no haya hecho uso del tercio de mejora, la legitima estará compuesta por el tercio de legitima estricta y el tercio de mejora.

¿Se puede renunciar a la legítima?

El Código Civil dispone que no se puede renunciar a la legítima en vida del causante, y de producirse tal renuncia, ésta sería nula.

 

TESTAMENTO MANCOMUNADO

Qué es.

El Testamento Mancomunado es el acto por el cual dos personas ordenan en un mismo instrumento, para después de su muerte, el destino de todos sus bienes o de parte de ellos.

Quiénes pueden llevarlo a cabo.

Se trata de una figura propia del Derecho Foral Aragonés, y prohibida en el Código Civil, que puede ser llevada a cabo por quienes tengan la vecindad civil aragonesa, sean o no cónyuges o parientes. En el Código Foral se explicita que éstos podrán testar de mancomún aun fuera de Aragón. Además, si uno de los dos testadores es aragonés y el otro no lo tiene prohibido por su ley personal, ambos podrán testar mancomunadamente, tanto dentro como fuera de Aragón.

Forma.

En lo que respecta a la forma del testamento mancomunado, éste puede revestir cualquier forma dentro de las admitidas por la Ley, es decir, puede ser abierto, cerrado u ológrafo.

Revocación de disposiciones.

Por otro lado, las disposiciones podrán ser revocadas por cualquiera de los testadores, conjunta o unilateralmente. No obstante, en este tipo de testamentos es habitual que existan disposiciones correspectivas, esto es, pactos en virtud de los cuales las disposiciones sucesorias de uno de ellos quedan mutua y recíprocamente condicionadas con las disposiciones del otro (por ejemplo, le dejan la casa al hijo mayor que es propiedad del padre, con la condición de que la madre le deja las tierras al hijo menor). En estos supuestos, solo pueden ser revocadas si concurre alguna de las causas que posibilitan la revocación unilateral de los pactos sucesorios. Además, en caso de que uno de los testadores revoque una disposición correspectiva, se producirá la ineficacia total de la disposición correspectiva del otro. Para su revocación, el derecho aragonés exige que se haga en testamento abierto y ante Notario, para así asegurarse de que el otro sujeto queda enterado de la nueva situación y tome las decisiones que considere oportunas.

 

PEQUEÑAS LUCES ANTE LA CONTROVERSIA DEL IMPUESTO DE SUCESIONES

El Gobierno de Aragón tiene presupuestados en 2018 alrededor de 149 millones de euros en concepto del Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Una cifra que se estima que podría ser superior en el cómputo del año, a pesar de que en los dos primeros meses del año la recaudación por este impuesto ha caído un 34%. El Ejecutivo aragonés se abre a la negociación parlamentaria para abordar la modificación de este impuesto que no se aplica a más del 94% de las herencias en la comunidad aragonesa por ser inferiores a 150.000 euros.

En 2018, Aragón tiene presupuestados 427 millones de euros en impuestos cedidos, según los datos dados a conocer por el consejero de Hacienda del Gobierno de Aragón, durante la presentación del informe realizado sobre el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en la comunidad aragonesa, que supondrá este año para las arcas aragonesas unos ingresos de unos 149 millones de euros.

El consejero prevé que esta cifra sea inferior en 2019 como consecuencia de la posible modificación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones en la comunidad aragonesa, cuyo debate está abierto ante la presión social y política de los grupos parlamentarios de las Cortes de Aragón.

Ante la controversia generada por este impuesto y la oleada de rebajas generalizadas seguida por el resto de autonomías, el presidente aragonés, Javier Lambán, anunció hace escasas semanas una “reforma razonable” de Sucesiones, para abaratar este gravamen.

El pasado mes de marzo, ya anunciaba el presidente de la comunidad autónoma de Aragón que en 2019 entre en vigor rebajado el impuesto y armonizado con el resto de las Comunidades, de forma que los aragoneses no paguen ni un euro más que el resto de españoles. Así las cosas, la rebaja del Impuesto de Sucesiones tendrá lugar, previsiblemente, en año electoral, ya que en mayo de 2019 se celebrarán elecciones municipales y autonómicas.

 

 

http://www.eleconomista.es/aragon/noticias/9046364/04/18/Aragon-preve-ingresar-149-millones-por-el-impuesto-de-sucesiones-y-donaciones.html

http://www.abc.es/espana/aragon/abci-aragon-abaratara-impuesto-sucesiones-justo-antes-elecciones-201803141306_noticia.html